viernes, 29 de mayo de 2015

Aires de grandeza

Querido diario

GUION

"Aires de Grandeza"


1.- CALLE                                         Ext.                DIA

Pedro, un hombre de mediana edad (45 años) camina por la vereda de una calle poco transitada con un frasco de vidrio en la mano. Se le nota sonriente y optimista. Llega a un paradero de buses y se sienta en la banca como si esperase un ómnibus. Hay mucha gente (10 Aprox.), entre los que sobresalen una ancianita arrugada y un típico ciego con anteojos oscuros y bastón de madera. Pedro nuevamente sonríe maliciosamente y abre el frasco con lentitud. De pronto todas las personas ponen gestos de desagrado y se tapan la nariz. Otros se echan aire a la cara con la mano o el periódico. Pedro se levanta muy campante y sonriente. Se marcha.


2.- CASA DE PEDRO                     Int.                 NOCHE

Sentado en su escritorio, Pedro escribe en una etiqueta autoadhesiva: "AFREJOLADO" y la pega en el frasco de vidrio. En ese momento se escucha el teléfono que está en el escritorio, pero él no se apresura en contestarlo. Se levanta y coloca el frasco de vidrio en una repisa junto a quince frascos similares, con otras fechas y títulos como: “AHUEVADO”, “PALTEADO” “INSOPORTABLE LEVEDAD”, etc. El teléfono deja de sonar, y él contempla orgulloso y satisfecho todos los frascos. La empleada domestica, vestida de celeste,  ingresa de pronto en la habitación. Con sus audífonos de walkman en el cuello y una escoba en la mano.

                                               1. Empleada (Con acento serrano)
                                                ¡Señor, señor!... lo llama por teléfono el licenciado...

                                               2. Pedro (Voltea a verla)
                                                Gracias

Pedro se acerca al teléfono. Lo descuelga sonriendo.

                                               3. Pedro (Risueño)
  ¡Hola Percy!... sí, sí... ahora sí ya lo tengo listo... ¡y no va ser!      Esta vez no falla...  ahora mismo te lo envío, ¿ya?... ok.

Cuelga el teléfono, se acerca a su escritorio y del cajón saca un frasco de vidrio similar a los otros. Camina hacia el centro de la habitación. Muy concentrado se detiene y abre el frasco. Afuera la empleada barre y por la puerta entre abierta observa lo que hace Pedro. De pronto hace unos movimientos leves pero muy extraños con su cuerpo. Se detiene y sin doblar las piernas, inclina su cuerpo hacia delante unos 45 grados y se coloca el frasco en el poto, y luego de un instante lo tapa hábil y rápidamente.


3.- CALLE                                         Ext.                DIA

Pedro está sentado en el mismo paradero del día anterior. Hay entre cinco y ocho personas. Está sentado junto al ciego con lentes oscuros. La vieja anciana está delante de él. Pedro ve que es el momento adecuado y empieza a abrir el frasco. Pero al destaparlo se da cuenta que ninguna de las personas reaccionan como él lo esperaba. Están de lo más normal. Preocupado abre otra vez el frasco por más tiempo y todo sigue igual. Un tanto desconcertado mira al ciego que está a su lado y le pone el frasco en las narices, pero este ni se inmuta. Pedro se levanta sorprendido y se retira a paso lento.


4.- OFICINA DE PERCY                Int.                 NOCHE

Pedro está inclinado hacia adelante en 45 grados apoyado en el escritorio. Detrás de él hay un sinnúmero de frascos en una repisa que cubre casi toda la pared. Los frascos tienen etiquetas de distintos tamaños y colores. Detrás de Pedro está Percy en cuclillas oliendo con su prominente nariz el trasero de Pedro.

                                               4. Pedro (Preocupado)
  No comprendo que pudo  pasar Percy. Sinceramente, no             me cabe en la cabeza.                      

Percy da un largo suspiro y se levanta.

                                               5. Percy
  ¿Qué pasa Pedrito?, igual al  que me trajiste anoche… y                          también al de la semana pasada

                                               6. Pedro (Desconcertado)
                                                Pero... si ayer en la mañana lo probé y funcionó muy bien.

Pedro está de espaldas mientras le hablan. Percy se acerca, le pone la mano sobre el hombro y lo voltea.

                                               7. Percy (Serio)
  Pedro, tu sabes muy bien que lo que hayas hecho ayer,                anteayer  o hace diez años no sirve de nada. ¡O es  hoy o                   nunca!

                                               8. Pedro
  Es más, ahora cuando lo hice... yo sentí que estaba bien.                         Que tenía consistencia...

                                               9. Percy
  ¡Pero Pedrito!, ya estamos viejos pues. Tu ya eres un                   hombre de experiencia, y sabes perfectamente que en este     "bisnes" lo que tu sientas o dejes de sentir no importa... Tu       mismo te has dado cuenta que esto (coge el frasco y lo                           mueve) no sirve.

Pedro se queda pensando en silencio. La realidad de los hechos  lo agobia y no lo dejan ni moverse.

                                               10. Percy (Camina de un lado a lado)
             Cuando olí eso en la mañana  pensé que era una broma... de       muy mal gusto, por cierto... Pensé: "¿Pedro Pedraglio,                       haciendo esto?". ¡Por favor!... Si fueras un principiante ya             no estarías aquí... (Se detiene y lo mira de frente) Mira                hermano, yo soy tu amigo. Tú lo sabes. Tus éxitos son los                          míos. Mira.

Percy le enseña un periódico doblado con la noticia que se lee: “Autor de ‘Aires de grandeza’ candidato otra vez”.

                                               11. Percy
  El “Premio Dópel” lo tenemos cerca y me preocupa que                          estés así... ¡Vamos, vamos!... a levantar ese ánimo. Esto                      siempre le pasa a los grandes. Por ahora anda a tu casa y                         descansa, duerme un poco. Creo que eso es lo único que te      hace falta. Descanso.

Percy se acerca al escritorio y del cajón saca un papel y se lo da a Pedro, que aún sigue cabizbajo.

                                               12. Percy
  Mira, toma esto. Mañana temprano te preparas esta dieta.        Yo sé que tú ya la conoces, pero... nunca está de más              tenerla...


5. – CASA DE PEDRO                   Int.                 DIA

Pedro se sirve en un plato hondo una gran porción de frijoles con huevo frito y un par de paltas a los costados. Junto al plato hay un mango y una naranja cortada en cuatro. Luego de leer el papel de la receta. Lo deja y empieza a comer con fruición. A la vez echa sal y pimienta al plato. Come todo con rapidez; se levanta y coge un frasco que ya lo tenía listo. Lo "llena" inclinándose 45 grados, lo tapa y sale con prontitud de su casa.


6.- CALLE                                         Ext.                DIA

Pedro está sentado en el mismo paradero de los días anteriores. Algo nervioso y sudoroso espera que llegue más gente. Se sienta, otra vez, junto al ciego. A su otro costado está la anciana. La gente se aglomera (10 Aprox.). Pedro comienza a abrir lentamente el frasco. Sigue sudando. Todas las personas ponen un gesto amargo y de desagrado, incluido el ciego y la vieja, quien mira a Pedro con cierto desagrado, pues él es el único que sonríe satisfecho.

                                               13. Vieja (Molesta)
                                                Debería fijarse por dónde camina.

                                               14. Ciego (Interrumpe)
                                                No puedo. Soy ciego.

                                               15. Vieja
  No, no. A usted no le digo. Le hablo al cochino que está aquí       al lado.

                                               16. Ciego
                                                Sí, olí algo raro

                                               17. Pedro (Asombrado se dirige a la vieja)
                                                ¿Se refiere a mí?

                                               18. Vieja (Enojada)
  Sí. ¿No se da cuenta?... ¡su zapato!... a pisado mierda y esta        que apesta a los mil demonios...

Pedro se asombra ante esa respuesta. El ciego y la vieja se separan de él, y todos lo miran con desprecio al ver su zapato embarrado y mosqueado. Avergonzado. Se levanta y se retira todo derrotado y alicaído.


7.- OFICINA DE PERCY                Int.                 NOCHE

Percy está sentado en su escritorio y por el intercomunicador hacia el cual se inclina ordena:

                                               19. Percy (Serio)
                                                Natalia, ven un momento por favor.

Pedro está del otro lado del escritorio de pie, cogiéndose nerviosamente las manos y moviéndose sin saber a dónde ir. Percy coge del escritorio un frasco, se lo acerca a la nariz y lo abre. Da un suspiro consistente y lo cierra rápido. Luego mira a Pedro un tanto decepcionado.

                                               20. Percy (Serio)
                                                Insisto. ¡Nada!

Percy se levanta y va a un extremo de la oficina donde hay una caja grande de cartón, la arrastra con esfuerzo hasta dejarla junto al escritorio para que Pedro se percate de la gran cantidad de frascos multicolores y de todo tamaño que hay dentro de la caja.

                                               21. Percy
  Los boto hoy y en una semana se vuelve a llenar. Están                detrás de ti Pedrito. Son novatos, se me regalan. Todos                anónimos, sin embargo hoy por hoy, mejor que tú.                          Compruébalo tú mismo si crees que miento

Pedro lo mira y baja la cara hacia el piso. Natalia, una joven de rasgos orientales, ingresa caminando hacia el escritorio con pasos cortos pero un tanto acelerados. No se da cuenta que es Pedro quien acompaña a Percy.

                                               22. Natalia (Amable)
                                                ¿Me llamó licenciado?

Natalia se percata de la presencia Pedro Pedraglio en la oficina.

                                               23. Natalia (Impactada)
  ¡Oh, señor Pedraglio! Es un  honor conocerlo. Mucho                   gusto... Encantada...

Se acerca tímidamente y luego de una reverencia le estrecha la mano. Pedro, algo distraído, corresponde.

                                               24. Percy
                                                Natalia, te llamaba para saber tu impresión de esto.

Le acerca el frasco que él había olido hace un momento.

                                               25. Natalia (Asombrada)
  ...pero, no comprendo. Teniendo usted aquí al señor                    Pedraglio, quien puede darle una opinión más autorizada,                 ¿me llama a mí?...

Percy se queda en silencio mirando seriamente a Pedro, que mira con algo de vergüenza a la secretaría.

                                               26. Natalia (Con asombro)
  ...¡oh!, Ya entiendo... ¡No me diga que es el último trabajo          del señor!...

Natalia se tapa la boca por la emoción. Percy mueve la cabeza positivamente. Pedro agacha la cabeza.

                                               27. Natalia
                                                ¡Cielos!...

Natalia mira con emoción a ambos personajes y coge el frasco. Se lo acerca a la nariz, sonríe y mira de reojo a ambos. Abre el frasco y da un largo suspiro con los ojos cerrados. Percy la observa serio. Pedro levanta la vista y espera con atención la respuesta. Natalia abre los ojos y mira a ambos sorprendida.

                                               28. Natalia (Extrañada)
                                                ¡Está vacío!...


8.- DORMITORIO DE PEDRO    Int.                 NOCHE

En una habitación amplia, iluminada sólo con una lámpara, Pedro -en pijama- está sentado en su cama con la mirada perdida en el vacío. En la mano derecha tiene un huevo duro que empieza a comérselo a grandes bocados hasta acabárselo. Se acuesta y se tapa con la sábana hasta el cuello. Luego de unos segundos realiza un movimiento raro de su cuerpo similar al que cuando envasó un pedo. Se detiene y se cubre la cabeza con la sabana. Luego de cinco segundos aparece su mano debajo de la sábana. Se acerca al interruptor de la lámpara y la apaga.


9.- CASA DE PEDRO                     Int.                 DIA

Pedro está de pie frente a la repisa donde están todos sus viejos frascos etiquetados y los observa con nostalgia. Coge un banquito y se acerca. Se sube en él para alcanzar el frasco que está más alto y lo baja. Lo observa y a la vez va retrocediendo unos pasos. En la etiqueta dice "AIRES DE GRANDEZA". Lo abre con algo de esfuerzo y se lo acerca a la nariz. Lo destapa, da en largo suspiro y se echa a llorar. Primero se inclina y se apoya en el escritorio. Las piernas se le quiebran hasta arrodillarse. Suelta el frasco abierto y este se va rodando por el escritorio hasta caer al piso y se rompe.


10.-CASA DE PEDRO                   Ext.                DIA

En la parte trasera de la casa, rodeada de algunas mesas con sombrilla y al aire libre, está la piscina que resplandece con el brillo del sol del mediodía. La empleada está de espaldas a la piscina y a la puerta de ingreso. Barre la suciedad aledaña con alegre ritmo. Está con unos audífonos escuchando un huayno que sale del walkman que tiene en la cintura. En claro contraste con su traje celeste. La canción es "El olvido".
(0:25) Por entre una puerta corrediza que une la sala con la piscina aparece Pedro con un par de ladrillos amarrados con una soga a su cuerpo. (0:40) Camina cabizbajo y con lentitud hasta el borde de la piscina. La empleada no se da cuenta de su presencia. Sigue barriendo y tarareando la canción. (1:02) Al filo de la piscina y como despidiéndose, Pedro levanta la cabeza, mira a lo alto y da un largo suspiro. Ve que la empleada no lo nota, y luego mira a su alrededor. Baja la mirada y observa por unos segundos el agua cristalina hasta que, de improviso, cae de panza en la piscina. (1:17) Poco a poco su cuerpo se va hundiendo hasta llegar al fondo.
(1:34) La música sigue sonando alto en los oídos de la empleada, quien sigue barriendo sin darse cuenta de su patrón. Pedro, en el fondo de la piscina, no hace ningún intento por salir de allí. Se queda inmóvil perdiendo el oxígeno paulatinamente. Hasta que no se mueve. Ha muerto. (1:58)
La empleada sigue barriendo y cantando (…el olvido, lo que…) al ritmo de la música andina. No se percata que en el fondo está Pedro, inerte.
(2:09) De pronto, del cuerpo de Pedro, que está boca abajo comienzan a salir por la altura de su trasero unas burbujas. (2:26) Primero pequeñas, luego más grandes. Estas burbujas comienzan su lento viaje de ascenso hacia la superficie. Salen y revientan mezclando su esencia con la del lugar. Precisamente por allí, cerca  está limpiando la empleada. Del acompasado ritmo que llevaba, pasa de repente a la inmovilidad. (2:50) Vemos como su rostro comienza a tomar facciones distintas. El gesto de desagrado es casi desesperante y por ello suelta la escoba. Se cubre la nariz y da rápidamente un par de pasos, pero se detiene en seco. Coge su vientre con ambas manos y se inclina hacia delante. Las piernas la vencen y cae de rodillas. Tose varias veces sin cesar. Está de espaldas a la piscina, los audífonos se mantienen en sus oídos. Comienza a vomitar en abundancia... El cuerpo inerte yace al fondo, y la música sigue sonando. (3:43)
FADE a negro. CREDITOS


FIN


Versión terminada en mayo de 2002

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