miércoles, 17 de diciembre de 2003

Querido diario

Ya se hacía tarde y casi me quedo sin escribir. Haciendo estupideces a uno se le pasa el tiempo más rápido de lo que se imagina. Hoy el asunto es económico, ya que como siempre y para variar sigo igual. Me siento impotente al no poder hacer cosas que solo se hacen con la cochina plata, pero afortunadamente esa sensación de aflicción me dura más poco de lo que se imaginan, y me pongo a pensar, para bien o para mal, de cosas que no necesitan dinero. Como hoy que me di cuenta que estaba sano, y mejor aún no tenía ninguna herida en la boca. Es que soy tan torpe que me paro mordiendo los labios y la lengua como si me fuera a alimentar de mi mismo. Gracias a muchos hoy estoy sano, mañana no se, pero hoy lo estoy…

17 de diciembre 2003

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