Querido diario
Rebuscando entre fotos viejas, una y otra vez me sigo dando cuenta que mi infancia no fue capturada, por azares del destino, con ninguna cámara fotográfica. De 1 a 4 años no existe ningún rastro de lo que fue mi imagen.
Que habrá pasado en aquel tiempo. ¿Es que acaso se aburrieron de tomarles fotos a mis hermanos que para cuando yo llegué ya no importaba?, o talvez les robaron la cámara, o se perdió. ¿Quién sabe? La cantidad de ocasiones que habrá habido. ¿Qué pasó en mi cumpleaños número 1, y en el 2 y el 3 y el 4. ¿Tendrá alguien algún registro de ese momento? De repente de haber existido el video pudiese haber algún recuerdo de aquel entonces. De los juegos que inventaba, de quienes eran mis compinches, de que formas eran mis tortas que de seguro las hacía mi tía Julia. Y como me vestiría mi mamá, la cantidad de invitados que habría en la casa. ¿Qué juguetes habré tenido? Muñecos, soldaditos, carritos, ladrillos de plástico, pelotas con olor a pelota nueva.
Desearía no haber escrito esto, desearía no haber escrito nada a cambio de ver esos momentos.
11 de abril de 2004
domingo, 11 de abril de 2004
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